Macron pide evitar una escalada violenta tras la muerte de un joven ultra en Lyon

París, 19 feb (EFE).- El presidente francés, Emmanuel Macron, hizo un llamamiento este jueves a evitar toda escalada violenta en Francia, una semana después de la paliza sufrida por un militante de la ultraderecha en Lyon, que murió dos días más tarde, lo que ha generado un gran revuelo político en el país.

Los primeros elementos de la investigación apuntan a un movimiento de extrema izquierda como responsable del crimen a través de un grupúsculo fundado por un diputado de la izquierdista La Francia Insumisa (LFI) de Jean-Luc Mélenchon, que a su vez ha denunciado ataques a sus sedes y amenazas a sus militantes.

En ese contexto, Macron, que se encuentra de viaje oficial en la India, envió un mensaje a la televisión BFMTV en el que pidió que "todo el mundo muestre calma y respeto".

El Elíseo señaló que el presidente sigue de cerca la situación en el país, que está "preocupado" y que apela a "evitar toda escalada de violencia".

Once personas se encuentran detenidas en relación con el caso, entre ellas siete por su presunta participación directa en la paliza que el pasado día 12 sufrió Quentin Deranque, estudiante de Matemáticas de 23 años que falleció dos días más tarde por un traumatismo craneoencefálico.

Entre los arrestados figuran dos colaboradores directos del diputado de LFI Raphaël Arnault, lo que ha colocado a ese partido en el centro de las críticas del resto del arco parlamentario.

Fabien Rajon, abogado de la familia de Deranque, aseguró este jueves a la radio RTL que sus padres rechazan cualquier incitación a la violencia y lanzó un llamamiento a la calma en la situación actual.

Aseguró que no participarán en la manifestación que grupos de extrema derecha han convocado para el próximo sábado en Lyon y que piden a quien participe en ella que lo hagan "con calma y sin expresiones políticas".

El letrado indicó que cuenta con elementos que permiten demostrar que Quentin fue víctima de una persecución voluntaria y planificada con el objeto de matarle, por lo que presentaron una denuncia por "asesinato en banda organizada".

Relató que su cliente y otros dos amigos, que habían acudido a una manifestación de un grupo de extrema derecha en contra de la conferencia de una polémica eurodiputada de LFI, fueron perseguidos por varias personas, antes de ser rodeados por un grupo violento y linchados, lo que provocó la muerte del joven.

En contraste con esa presunta voluntad asesina, Rajon describió a Deranque como un individuo no violento, de talla pequeña y que no estaba preparado para una pelea, al tiempo que anunció acciones legales contra quienes apunten a su militancia radical en cualquier movimiento.

Entre los detenidos se encuentra Jacques-Elie Favrot, mano derecha del diputado Arnault, cuyo abogado, Bernard Sayn, aseguró que ha confesado su presencia en el lugar del crimen, pero ha negado ser el autor de los golpes que provocaron la muerte de Quentin.

También negó que se tratara de una operación organizada para provocar el asesinato del joven y dijo estar "destrozado" por lo sucedido.

Las peticiones a LFI para que pida a Arnault que renuncie a su acta de diputado se han multiplicado en los últimos días, pero el portavoz del partido izquierdista, Manuel Bompard, lo rechazó en declaraciones a la radio France Info con el argumento de que "el empleador no es responsable de los actos de su empleado".

La Fiscalía prolongó la detención de los once arrestados, siete de los cuales considera que estuvieron físicamente en el lugar de los hechos, mientras que el resto son considerados cómplices del mismo o de su intento de escapar a la justicia.

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