En un comunicado divulgado en Telegram por el canciller venezolano, Yván Gil, el Ejecutivo afirmó que mantener esta medida contribuye a sostener "narrativas de confrontación" que "no reflejan" los vínculos entre Estados Unidos y Venezuela.
"Desde su origen, este instrumento fue concebido sin base objetiva ni justificación real, bajo argumentos alejados de la verdad y del derecho internacional", añadió.
En este sentido, exhortó a la Administración estadounidense a asumir "un papel constructivo y de respeto" en sus relaciones internacionales y que avance a una etapa de "respeto recíproco" y diálogo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prorrogó el pasado miércoles el decreto 13692, dictado el 8 de marzo de 2015 por el entonces mandatario Barack Obama, y renovado cada año desde la fecha.
La renovación de este decreto ocurre cuando el Gobierno encargado de Delcy Rodríguez mantiene estrechos contactos con Estados Unidos, dirigidos principalmente a recuperar las relaciones diplomáticas, que estuvieron rotas desde 2019, y a revitalizar la industria petrolera del país suramericano.
Rodríguez ha recibido visitas en Caracas de altos funcionarios estadounidenses, incluyendo la encargada de negocios designada para Caracas, Laura Dogu; el secretario de Energía, Chris Wright, con quien anunció un acuerdo energético a largo plazo; y el jefe del Comando Sur estadounidense, Francis Donovan, con quien acordó combatir el narcotráfico y terrorismo en la región.
La mandataria encargada asumió el Ejecutivo tras la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, quienes permanecen en una cárcel en Nueva York tras el ataque militar estadounidense en Caracas.