Según un aviso difundido por la plataforma Flightradar24, el cierre se aplicará el 23 de febrero entre las 01.15 y las 02.50 GMT y se repetirá el 24 de febrero entre las 01.05 y las 03.35 GMT, franjas horarias en las que solo se permitirán despegues y aterrizajes de aeronaves militares.
La web del aeropuerto muestra que, a esas horas, no suele haber vuelos comerciales programados, aunque en ocasiones llegan aviones que han sufrido retrasos.
Los medios búlgaros han relacionado la presencia de aviones estadounidenses y el cierre temporal con movimientos de material militar hacia Oriente Medio y con la presión de Washington sobre Irán para alcanzar un acuerdo sobre su programa nuclear.
En concreto, relacionan la noticia con el despliegue del grupo de combate del portaaviones estadounidense Gerald Ford, que el viernes cruzó el estrecho de Gibraltar y se espera que llegué al Mediterráneo Oriental en los próximos días.
Por su parte, la Televisión Nacional Búlgara (BNT) citó a un responsable del aeropuerto asegurando que la suspensión nocturna "no tiene nada que ver" ni con los aviones estadounidenses ni con las tensiones entre Washington y Teherán.
Según esa versión, el cierre responde a reparaciones en la pista y se programó de madrugada para minimizar el impacto operativo.
El medio digital Dnevnik indica que los cierres nocturnos en aeropuertos por operaciones militares suelen asociarse a ejercicios, movimientos estratégicos u operaciones sensibles, sin que necesariamente impliquen acciones de combate.