"Quienes actúen con demasiada precipitación hoy corren el riesgo de arrepentirse en unas semanas. Entiendo la preocupación, pero primero es fundamental comprender plenamente la situación", dijo el director general de la FEB, Pieter Timmermans, según medios belgas.
Consideró que solo entonces sabrán qué medidas deben tomar sus empresas, "si pueden recuperar las prestaciones ya pagadas y si les conviene hacerlo de forma conjunta o individual".
Trump firmó este viernes desde el Despacho Oval la orden para imponer un arancel global del 10 % sobre todos los países como medida de contingencia ante la resolución de la Corte Suprema que frenó su política comercial.
El Supremo concluyó que el Gobierno estadounidense se extralimitó en los poderes de emergencia invocados por el mandatario republicano para imponer gravámenes a los socios comerciales del país.
Con el objetivo de minimizar los efectos de los aranceles y evitar una guerra comercial, Bruselas y Washington firmaron en verano un acuerdo por el que la UE aceptó un gravamen general del 15 % y que EE.UU. exportase al bloque comunitario sus bienes industriales libres de aranceles.
Desde entonces, una gran mayoría de productos europeos están sujetos a un arancel del 15 %, pero la UE aún no aplica el 0 % a los bienes estadounidenses, porque el Parlamento Europeo todavía no ha ratificado el acuerdo.
La situación es "extremadamente confusa. ¿Qué productos se verán afectados? ¿Qué fundamento jurídico se utilizará? ¿Cuándo entrarán en vigor estas medidas? Mientras estas preguntas sigan sin respuesta, cualquier decisión precipitada sería un error", añadió la FEB en un comunicado.
Por su parte, un portavoz de la Comisión Europea reiteró este sábado que Bruselas está analizando el fallo judicial y que se mantienen en contacto con la Administración estadounidense para saber cómo pretende aplicarlo.