Marruecos impulsa conservación de sus humedales, claves para aves y contra inundaciones

Essaouira (Marruecos), 21 feb (EFE).- Marruecos intensifica las medidas para preservar sus humedales, ecosistemas que desaparecen a un ritmo tres veces mayor que los bosques y que son claves para el país magrebí tanto como hábitat de las aves migratorias como para la prevención de las inundaciones.

El país cuenta con unos 300 humedales, entre continentales y costeros, que abarcan cerca de 400.000 hectáreas. Los espacios naturales representan alrededor del 70 % de esa superficie total.

De ellos, 38 están reconocidos como humedales de importancia internacional en el marco del Convenio de Ramsar, acuerdo que lleva el nombre de la ciudad iraní donde fue adoptado en 1971 y que está suscrito actualmente por más de 170 países para promover la conservación y el uso sostenible de las zonas húmedas.

Los humedales de Marruecos enfrentan amenazas como la erosión de riberas, el avance de dunas y la desertificación, agravadas por siete años consecutivos de sequía. Aunque las lluvias recientes han mejorado los recursos hídricos y el nivel de los embalses, expertos advierten que el estrés hídrico sigue siendo un desafío de fondo.

"Siempre se dice que los bosques son el pulmón del mundo, pero a menudo olvidamos la importancia de los humedales, que se están degradando hasta tres veces más rápido que los bosques y están entre los ecosistemas más amenazados del mundo", advirtió en declaraciones a EFE Abderrahim el Houmi, director general de la Agencia Nacional de Aguas y Bosques (ANEF) de Marruecos.

El responsable marroquí destacó que el país impulsó una estrategia de gestión de estos ecosistemas -clave para monitorear la situación del agua y reducir el riesgo de las inundaciones- que "combina conservación ecológica y aprovechamiento sostenible, beneficiando la agricultura, el turismo y la biodiversidad".

Desde 2020, Marruecos lanzó un plan para restaurar al menos el 30 % de los ecosistemas degradados. Entre las medidas se incluyen obras de canalización y regulación de crecidas en el humedal de Afenourir, en el Medio Atlas; programas de mejora de la calidad del agua en la laguna de Marchica, en Nador, y reforestación en diversas cuencas vertientes, entre otras.

Paralelamente, se llevan a cabo programas de rehabilitación de hábitats mediante la restauración ecológica de riberas y la creación de islotes y nidos artificiales en humedales litorales como Sidi Boughaba, en el norte, y la laguna de Naila, en el sur.

Recientemente, ANEF -junto a otros departamentos ministeriales- lanzaron un plan para proteger otro humedal costero, el archipiélago de Essaouira, sitio Ramsar desde 2015 y ruta clave para aves migratorias, con el fin de conservar su ecología, restaurar su patrimonio y promover un uso económico sostenible.

Zouhair Amhaouche, jefe del Departamento de Parques Nacionales y Áreas Protegidas de ANEF, explicó que el archipiélago es el hábitat principal del halcón de Eleonor, especie casi amenazada: "Cada año llega al sitio en abril, anida y luego parte en octubre para continuar su migración".

Desde el río Oued el Kessab (en el archipiélago de Essaouira) donde los equipos de ANEF realizaron una visita de sensibilización, Amhaouche explicó a EFE que se llevaron a cabo obras de restauración de dunas, infraestructuras ecoturísticas y campañas de sensibilización sobre la importancia del sitio.

El archipiélago, que se extiende sobre 47 hectáreas, alberga unas 700 parejas del halcón de Eleonor, además de gaviotas patiamarillas -la especie más abundante del país-, reptiles (como trogonophis y eslizones de mionecton y plantas endémicas.

Amhaouche señaló que entre las medidas se controla el tamaño de las poblaciones de gaviotas con la ayuda de científicos, "ya que cuando una población aumenta, otras disminuyen", apuntó.

La zona, patrimonio Mundial de la UNESCO en 2001, fue habitada desde el siglo VII a.C. y conserva vestigios de distintas épocas: seis fortines del siglo XVIII, cisternas, mezquita con alminar, restos de una villa romana, hospital y prisión, entre otros.

Marruecos aspira a que Essaouira reciba la acreditación internacional de "Ciudad Humedal", junto a Ifrane y Mahdia, siguiendo el ejemplo de Valencia, en España, y Valdivia, en Chile.

Lo
más leído
del día