El presidente del país, Petr Pavel, a quien corresponde nombrar a los ministros, instó al nuevo titular durante la ceremonia de nombramiento a "volver a la esencia de lo que es el Ministerio, que es la protección del medio ambiente" y no reducir su papel "a la lucha contra ideologías verdes".
La entrega de esta cartera a los Motoristas, un partido que niega la crisis climática y que entró en el Gobierno en diciembre pasado, ha desatado protestas ecologistas, sobre todo tras afirmar que la crisis climática había terminado con la llegada del nuevo Ejecutivo, insinuando que era una invención de activistas.
Por eso, el jefe de Estado también pidió al nuevo ministro "trabajar con datos, no con emociones", en una llamada a asumir "la opinión mayoritaria de los expertos, no solo de nuestro país, sino de todo el mundo".
En una clave más interna, con el nombramiento de Cerveny se cierra un conflicto entre la Presidencia del Estado, a cuya cabeza está el general europeísta Pavel, y el Ejecutivo de coalición de populistas y eurocríticos, liderado por el magnate agroindustrial Andrej Babis.
Ese conflicto se desencadenó por la negativa de Pavel a nombrar ministro de Medio Ambiente al presidente honorífico de los Motoristas, Filip Turek, de cuya idoneidad dudó el jefe del Estado por pasados mensajes de odio en redes sociales con contenido racista y homófobo.
Cerveny es informático, especialista en digitalización, y está en la subdirección del comité económico y del comité de sanidad de la Cámara baja, además de participar en el comité de energía.
La formación de Cerveny se opone a las medidas verdes de protección climática de la UE, como vetar los motores de explosión en 2035 o el sistema de comercio de emisiones de CO2, entre otras iniciativas.