En la práctica esto retrasa al menos durante un mes la formación del comité, ya que en la próxima reunión del órgano de resolución de diferencias la UE podrá volver a solicitarla y China no tendrá en este segundo intento capacidad de bloqueo.
Según los Veintisiete, que llevaron este caso ante la OMC el 20 de enero de 2025, la legislación china da a los tribunales del país autoridad para decidir, aunque las empresas implicadas no estén de acuerdo, cuánto hay que pagar y en qué condiciones a la hora de usar ciertas patentes tecnológicas, e incluso a nivel global, no sólo en territorio chino.
La UE afirma que estas disposiciones son inconsistentes con las normativas comerciales internacionales, en particular con el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (TRIPS).
China y la UE celebraron consultas bilaterales en abril de 2025 con el fin de resolver la disputa, pero no lograron un acuerdo, lo que llevó a la UE a presentar el pasado 13 de febrero su primera solicitud de formación del comité.
La delegación china argumenta que no hay un consenso internacional en la materia, y que incluso la UE ha estado trabajando en legislación interna para guiar las negociaciones de licencias.