Trump presumió también que en un año de mandato los cruces fronterizos han caído a cero, el tráfico de fentanilo se redujo un 56 % y los datos de muerte violenta se han reducido.
"En los último nueve meses, han sido admitidos a Estados Unidos cero extranjeros ilegales. Pero siempre vamos a permitir personas que ingreses legalmente, gente que amará nuestro país y trabajará duro para mantener nuestra nación", indicó el mandatario en su discurso ante la sesión conjunta del Congreso.
La política migratoria ha sido una de las obsesiones presidenciales desde que empezó el segundo mandato de Trump en la Casa Blanca.
La muerte a manos de agentes federales de dos ciudadanos estadounidenses en el ámbito de las protestas por las redadas migratorias en Mineápolis ha desatado una crisis política que ha llevado al cierre temporal del Departamento Nacional de Seguridad (DHS).