"Concedo gran importancia a mantenerlas y también a profundizarlas, allí donde sea posible", señaló Merz al inicio de su encuentro con Li en el Gran Palacio del Pueblo, la primera cita dentro del viaje oficial que el dirigente alemán inició hoy a China.
Según medios alemanes que acompañan al canciller, este destacó que Alemania y China "comparten unas responsabilidades en el mundo" que deben ejercerse de manera conjunta, al tiempo que defendió la necesidad de reforzar la cooperación con Pekín también a nivel europeo.
Tras la reunión, el mandatario publicó un mensaje en su cuenta en la red social X en el que señaló que "unos 7.500 kilómetros separan Berlín y Pekín, una distancia que siempre nos ha complacido acortar".
Para que eso tenga éxito, se necesitan "canales de comunicación abiertos", escribió en la citada plataforma.
La visita de Merz se produce en un momento en el que Berlín busca reducir riesgos derivados de su dependencia de China, sin apostar por un "desacople" económico, una opción que el propio canciller ha calificado de "error".
Antes de viajar, el alemán defendió un "diálogo entre iguales" y avanzó que abordaría cuestiones como las sobrecapacidades industriales y las restricciones chinas a la exportación de materias primas estratégicas.
Merz se reunirá en la tarde local de este miércoles con el presidente chino, Xi Jinping, con quien está previsto que trate cuestiones como la cooperación económica y la guerra en Ucrania.
Este jueves, el canciller germano visitará la Ciudad Prohibida y posteriormente la sede de Mercedes-Benz en Pekín, tras lo cual se desplazará a la ciudad oriental de Hangzhou, uno de los polos logísticos del comercio electrónico chino.
En 2025, China fue el principal socio comercial de Alemania, con un volumen de intercambios de 251.800 millones de euros, según datos oficiales alemanes.