En una operación conjunta desarrollada por la Policía de Control de Drogas costarricense (PCD), en coordinación con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y la Administración de Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos, los oficiales lograron localizar la droga en el Puerto de Moín, provincia de Limón (Caribe), dentro de dos contenedores procedentes de Ecuador.
"Los contenedores se encontraban en tránsito por Costa Rica. Esto significa que la droga no fue cargada en Costa Rica y tampoco tenía como destino final nuestro país, sino que utilizaba el puerto nacional como punto de escala logística dentro de la ruta marítima establecida, previo a continuar su trayecto hacia el puerto de Valencia, en España", explicó el ministerio de un comunicado de prensa.
La carga ilícita fue detectada mediante el sistema de escaneo instalado en la terminal portuaria, lo que, según las autoridades permitió activar los protocolos de inspección correspondientes y así identificar la droga.
Según el Ministerio de Seguridad, este decomiso se enmarca bajo la modalidad conocida como “rip off”, que consiste en esconder la cocaína en contenedores con mercancías legales y utilizada por estructuras criminales para contaminar contenedores con droga sin conocimiento del exportador o consignatario legítimo.
En julio de 2023 el Gobierno costarricense inició la Operación Soberanía mediante la cual instaló escáneres y reforzó la presencia policial en la Terminal de Contenedores de Moín, con el fin de combatir la exportación de droga en cargas de productos lícitos, especialmente hacia los países europeos.
Desde esa fecha se han decomisado un total de 19 toneladas de cocaína.