El equipo de la Berlinale expresa su apoyo unánime a la directora del festival de cine

Berlín, 26 feb (EFE).- El equipo de la Berlinale expresó este jueves su apoyo unánime a la directora del Festival Internacional del Cine berlinés, la actriz estadounidense Tricia Tuttle, cuyo cargo está en entredicho a raíz del malestar del Gobierno alemán por las críticas vertidas en la ceremonia de entrega de premios a su postura en relación con la guerra de Israel en la Franja de Gaza.

A la luz "de los debates en curso y los acontecimientos recientes", más de 500 empleados de la Berlinale y de instituciones asociadas han publicado una carta abierta en la que hablan "con una sola voz en apoyo unánime a la extraordinaria Tricia Tuttle como directora de la Berlinale".

El consejo de supervisión del ente que está detrás del festival de cine de Berlín, KBB, ha sido convocado de urgencia para este jueves para tomar decisiones sobre la orientación del certamen, lo que incluye, según el diario 'Bild', el futuro de Tuttle.

"Todos hemos trabajado estrechamente con Tricia durante su mandato y hemos sido testigos directos de la claridad, la integridad y la visión artística que ha aportado a la Berlinale" durante los casi dos años que dirige el Festival de Cine de Berlín, señalaron los empleados, tanto fijos como temporales y colaboradores.

"No exageramos cuando afirmamos, al unísono, que es poco probable que el consejo de supervisión de la KBB pudiera haber designado a una líder más inteligente, ética y receptiva para la Berlinale, ni a alguien más comprometido con los principios fundamentales que hacen de este festival una plataforma vital para el cine en Alemania y a nivel internacional", añadieron.

En el centro de la polémica están las declaraciones del cineasta palestino-sirio Abdallah Alkhatib, premio a la mejor Ópera Prima con 'Chronicles From the Siege', que en la gala de entrega de premios del pasado sábado acusó al Gobierno alemán de ser "cómplice del genocidio en Gaza por parte de Israel".

El ministro de Medio Ambiente, Carsten Schneider, el único miembro del gabinete del canciller Friedrich Merz que había acudido a la ceremonia, la abandonó inmediatamente como forma de protesta.

Al Gobierno no solo le molestó que Alkhatib, que llevaba la kufiya y pronunció su crítica de pie al lado de una bandera palestina, le acusara de ser "cómplice del genocidio en Gaza", sino también una "amenaza implícita".

"Nos acordaremos de todos los que estuvieron a nuestro lado y nos acordaremos de todos los que estuvieron en contra de nosotros, contra nuestro derecho a vivir con dignidad, o que eligieron el silencio", había dicho el cineasta.

A esto se sumó la publicación por parte del diario 'Bild' de una fotografía tomada supuestamente una semana antes, en la que Tuttle aparecía con el equipo de 'Chronicles From The Siege', varios de cuyos integrantes portaban la kufiya palestina y banderas palestinas.

"La Berlinale no es un lugar para la incitación al odio, las amenazas y el antisemitismo. Allí no debe darse rienda suelta al odio a Israel, y mucho menos financiado con dinero público", declaró el ministro de Cultura, Wolfram Weimer, al diario 'Bild'.

La polémica con respecto a Palestina ha marcado la 76ª edición del festival, donde muchos artistas dentro y fuera del evento criticaron al jurado internacional presidido por el cineasta alemán Wim Wenders por evitar posicionarse, después de que éste dijera que el cine se debe mantener al margen de la política.

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