"Detectives de la Comisaría de Moyale (norte) detuvieron a Festus Arasa Omwamba, de 33 años, un hombre que ha estado en la mira de la Policía por su participación en la trata de personas", indicó la Dirección de Investigaciones Criminales de Kenia en un comunicado que recogen este jueves medios locales.
Las autoridades creen que el sospechoso, de nacionalidad keniana, es un "miembro clave" de una red de trata de personas más extensa que promete buenas oportunidades laborales en países europeos a personas vulnerables, quienes se ven atrapadas en "trabajos ilegales y peligrosos".
A pesar de que la Policía no relacionó directamente a Omwamba en el comunicado con el reclutamiento en el Ejército ruso, su nombre ha sido vinculado a la agencia de trabajo Global Face Human Resources, que atrae a kenianos vulnerables para trasladarlos a Rusia, según un informe del Servicio de Inteligencia Nacional keniano (NIS, en inglés), presentado la semana pasada ante el Parlamento.
El sospechoso, al parecer, intentaba huir tras llegar de Rusia, indicó el portavoz de la Policía, Michael Muchiri, citado por la prensa local.
El informe del NIS detalla que al menos 1.000 ciudadanos de Kenia habrían sido reclutados por Rusia para luchar en Ucrania, aunque Moscú ha negado su participación en estas prácticas.
Desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, se ha reportado la presencia de cientos de africanos luchando en el bando ruso. Aunque algunos lo hacen de manera voluntaria como mercenarios, otros han denunciado engaños y coacciones.
Ucrania ha revelado que ciudadanos de países como Somalia, Sierra Leona, Togo, Cuba y Sri Lanka, entre otros, figuran entre los capturados en campos de detención ucranianos.