Gallo, que permanece recluido en el penal El Rodeo I, en las afueras de Caracas, se comunicó por teléfono con Gómez mientras ella era entrevistada en Radio del Plata, y el momento quedó registrado en vivo por las cámaras de la emisora.
Tras la llamada, la pareja de Gallo relató: "Está muy esperanzado; está con mucha, mucha ilusión. Quería hablar con el gordo (el hijo que tienen en común) y le dije 'no, está en el jardín, pero todos estamos luchando por ti'. Preguntó por su mamá, preguntó por su abuelo, por los perros”.
Minutos más tarde, en un mensaje en la red social X, Gómez escribió: “Después de 445 días me volvió el alma al cuerpo. Nahuel me llamó; llamó para decirme que seguía fuerte, que nos necesitaba fuertes".
"Lo queremos libre, necesita estar con su familia", añadió.
El uniformado argentino inició esta semana, junto más de 200 presos de la cárcel El Rodeo I, una huelga de hambre para exigir su liberación tras la promulgación de la Ley de Amnistía en Venezuela, según informó el pasado domingo la ONG Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clipp).
Gallo fue detenido el 8 de diciembre de 2024 por agentes de seguridad venezolanos tras cruzar un paso fronterizo terrestre desde Colombia, en un viaje que, según las autoridades argentinas y la familia del gendarme, tenía como propósito visitar a su pareja y a su hijo.
En una entrevista con EFE realizada el pasado 10 de enero, Gómez había asegurado que el cabo primero de la Gendarmería de Argentina se encontraba incomunicado, sin acceso a defensa y recluido en la cárcel en las afueras de Caracas, luego de que lo acusaran de actividades terroristas por presuntamente complotar para atentar contra Delcy Rodríguez, entonces vicepresidenta.
Gómez dejó en mayo de 2025 Venezuela, su país de nacimiento, con su hijo de tres años, en una gestión coordinada por el Ministerio de Seguridad.
Argentina ha reclamado por Gallo en distintos foros internacionales y ha denunciado a los responsables ante los organismos internacionales competentes, así como coordinado múltiples esfuerzos diplomáticos para lograr su liberación.
Milei fue uno de los primeros líderes mundiales en apoyar la operación de Estados Unidos, encabezada por el presidente Donald Trump, en la que capturaron el pasado 3 de enero al entonces presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y la Cancillería argentina ha intensificado desde entonces el reclamo por todos los argentinos deteneidos.