Arash, un joven de origen iraní nacido en Estados Unidos, explicó a Efe que se había acercado hasta la plaza Lafayette de Washington "para agradecer al presidente Trump por las operaciones de rescate de los iraníes".
"Llevamos siete semanas protestando para reflejar la voz de los iraníes, especialmente de los que ya no pueden gritar porque fueron asesinados y hoy nos hemos vuelto a concentrar con más motivo", relató el joven que reconoce que le gustaría visitar Irán una vez que se haya conseguido instaurar la democracia.
En la misma situación que este joven, se encuentra Melody, de 35 años, y nacida ya en Estados Unidos "mi familia tuvo que irse justo después de la revolución debido a la religión de la familia de mi padre, y el padre de mi madre era coronel. Les dispararon. No es una historia única. Hay tantos como nosotros...".
"Por eso estoy hoy aquí", relata a Efe, "celebramos una victoria para nosotros: la muerte del líder supremo que ha oprimido al pueblo iraní. El régimen ha oprimido al pueblo durante más de 47 años y ha asesinado a millones de nuestros familiares, seres queridos, a nuestro pueblo".
"Y este es un momento histórico muy simbólico y significativo para nosotros, especialmente como la diáspora desplazada, porque nos vimos obligados a abandonar nuestros hogares debido a este régimen", señala Melody mientras agita una bandera iraní.
Con música iraní, globos y sosteniendo también una bandera, Amira no puede disimular su alegría "estoy aquí porque uno de los terroristas, el terrorista número uno de Irán, fue eliminado por la administración Trump".
"Gracias Trump, gracias Bibi" (en alusión a Netanyahu)", eran algunos de los cánticos que Amira y varias mujeres iraníes han entonado este sábado en el corazón de la ciudad de Washington en una tarde más primaveral y de lo habitual para la época.
El ayatolá ha sido líder supremo de Irán desde 1989, es decir, la máxima autoridad política y religiosa del país, equivalente a la jefatura de Estado.
Frente a las muestras de alegría y a los agradecimientos a la administración Trump de parte de la comunidad iraní, otras decenas de manifestantes han protestado precisamente por lo contrario: se mostraban en contra de cualquier intervención estadounidense en Oriente Medio.
Además de Washington, se convocaron protestas contra la intervención de la Administración Trump en Boston, Chicago, Denver, Las Vegas, Los Angeles, Miami o Nueva York.
Washington tiene una de las comunidades de iraníes en la diáspora más importante, y su principal representante es Reza Pahlavi, hijo del último sah de Irán derrocado por la Revolución Islámica de 1979.
Nacido en Teherán, vive desde finales de los años 70 en Estados Unidos, donde se ha convertido en una figura política clave de oposición al régimen y es visto por algunos como posible líder de una transición a la democracia en Irán.