"Condenamos enérgicamente los ataques indiscriminados de Irán contra varios países de la región. Es esencial que garanticemos la protección de los civiles, y expresamos nuestra solidaridad con los países que han sido atacados: Arabia Saudí, Bahrein, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait y Catar" aseguró el embajador francés, Jérôme Bonnafont.
El representante de Francia ofreció a los países afectados "los medios necesarios" para que se puedan proteger.
"Si así lo solicitan, tomaremos todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de nuestros ciudadanos en Oriente Medio", dijo.
Bonnafont, en cambio, no se refirió a los ataques de EE.UU. e Israel y abogó por una desescalada y el respeto al derecho internacional.
"Esta región necesita paz y, para ello, necesitamos que Irán respete sus obligaciones internacionales", declaró.
El francés señaló a Teherán por su programa nuclear, que se encontraba negociando con el Gobierno de Estados Unidos, y lo tildó de "desestabilizador y contrario al sistema general de garantías".
"Irán no ha aprovechado la oportunidad de concluir un acuerdo sobre una solución pacífica con respecto a su programa nuclear. Paralelamente, Irán ha reducido su cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica, que desde hace mucho tiempo no puede garantizar el carácter pacífico del problema nuclear iraní", aseguró.
Teherán respondió al operativo conjunto con ataques a Israel y a bases estadounidenses en Baréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait.