Durante su intervención en un programa de la cadena australiana Nine, Wong se refirió a la escalada registrada tras los bombardeos lanzados por Estados Unidos e Israel contra objetivos vinculados al programa nuclear iraní.
"Australia no participó en estos ataques y no anticipamos participar en el futuro", declaró la jefa de la diplomacia australiana, quien subrayó que su país "no es un actor central" en el conflicto en Oriente Medio.
No obstante, Wong expresó el respaldo del Gobierno australiano a las acciones destinadas a impedir que Irán desarrolle capacidades nucleares, al considerar que Teherán ha sido "una fuerza desestabilizadora" y ha patrocinado actividades terroristas.
La ministra sostuvo que cualquier cambio político en Irán debe estar en manos de su población y no puede ser impuesto desde el exterior. "El futuro de Irán tiene que estar en manos del pueblo iraní", afirmó.
En paralelo, Wong abordó la situación de los australianos que se encuentran en la región, donde la interrupción del espacio aéreo y la cancelación de vuelos dificultan las salidas.
Según indicó, alrededor de 115.000 ciudadanos australianos residen en Oriente Medio, mientras que unos 11.000 transitan habitualmente por los principales centros de conexión aérea, como Doha y Dubái.
El Gobierno ha ampliado el sistema de apoyo para ciudadanos en Irán e Israel, e incorporará también a Emiratos Árabes Unidos y Catar, con el objetivo de facilitar información actualizada y asistencia consular.
Sin embargo, la ministra advirtió que la capacidad de ayuda es limitada y confió en que se restablezcan vuelos comerciales para facilitar el retorno de quienes deseen salir.
Desde que EE.UU. e Israel iniciaran la bautizada como operación Furia Épica contra Irán, ese país ha respondido con ataques contra Israel y otros países de la zona como Emiratos Árabes Unidos, Catar, Bahréin y Kuwait.
Según la Media Luna Roja, los ataques de EE.UU. e Israel han causado al menos 201 muertos y 747 heridos en la república islámica.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, predijo este domingo que "lamentablemente" habrá más bajas estadounidenses en la guerra con Irán, después de que fallecieran tres militares de su país en la operación para derrocar al Gobierno iraní.