"Estos ataques injustificados tuvieron como objetivo territorios soberanos, pusieron en peligro a la población civil y dañaron infraestructuras civiles", declararon en un comunicado firmado por estos gobiernos.
Los países firmantes cargaron contra Teherán por haber llevado a cabo bombardeos "indiscriminados y temerarios con misiles y drones" contra territorios de toda la región.
El grupo denunció que las acciones de Irán representan "una peligrosa escalada que viola la soberanía de múltiples Estados y amenaza la estabilidad regional".
"Atacar a civiles y a países que no participan en hostilidades es un comportamiento imprudente y desestabilizador", aseveraron.
Los países aseguraron estar comprometidos "con la seguridad regional" y elogiaron su cooperación "en materia de defensa aérea y antimisiles" con la que, según dijeron, han evitado "pérdidas y destrucción mucho mayores".
"Nos mantenemos unidos en defensa de nuestros ciudadanos, nuestra soberanía y nuestro territorio, y reafirmamos nuestro derecho a la autodefensa ante estos ataques", advirtieron.
Estados Unidos e Israel iniciaron la madrugada del sábado la operación Furia Épica, como la bautizó el Pentágono, que se ha saldado con la muerte del líder supremo iraní, le ayatolá Alí Jameneí, y gran parte de su cúpula militar.
Según la Media Luna Roja, los ataques de EE.UU e Israel han causado al menos 201 muertos y 747 heridos. Hasta la fecha, tres militares estadounidenses han fallecido por un ataque iraní y cinco han resultado heridos.
Irán ha respondido con bombardeos contra Tel Aviv, Jerusalén y las bases estadounidenses en países de la región.
Pese a que el nuevo liderazgo de iraní se ha mostrado dispuesto a hablar con el presidente Donald Trump, este aseguró que seguirán atacando "hasta que se alcancen todos los objetivos" y vaticino que podría durar hasta cuatro semanas.