"Con profundo pesar y dolor, el Consejo Político Supremo ha recibido la noticia del martirio del líder de la Revolución Islámica en Irán", declaró el Consejo Político Supremo de los hutíes.
"Llevó a cabo una larga lucha yihadista contra los enemigos de la nación islámica, los sionistas y los estadounidenses, y concluyó su vida con el martirio a manos de los enemigos de Dios y los asesinos de profetas".
Los hutíes describieron el ataque como un "crimen atroz" y una "flagrante violación de todas las leyes y normas internacionales".
“Esto representa la continuación del ataque injusto contra la nación islámica y sus santuarios. Al mismo tiempo, afirma que la sangre de los mártires no será en vano y que la voluntad revolucionaria encarnada por el mártir seguirá siendo una llama que guiará a la nación”, añadieron
“El martirio del Ali Jameneí aumentará la fuerza y la determinación del pueblo iraní, y el camino de la yihad y la defensa de la verdad continuará sin retroceso”.
Jamenei, de 86 años, fue asesinado el sábado en un ataque israelí que también se cobró la vida de varios altos funcionarios iraníes, según medios estatales iraníes.
Durante la guerra entre Israel y Hamás, los hutíes -que son uno de los principales aliados de Irán en la región - han lanzado misiles y drones hacia Israel y han atacado repetidamente buques comerciales en rutas marítimas clave, como el mar Rojo y el estrecho de Bab el Mandib, alegando que los ataques apoyan a los palestinos en Gaza.
Sin embargo, el grupo alcanzó un acuerdo con EE.UU. para detener sus ataques a la navegación después de una ofensiva de bombardeos impulsada por el presidente estadounidense, Donald Trump, y desde entonces se han quedado en un segundo plano.
Ni en el comunicado de hoy ni en otro que emitieron el sábado de condena a los ataques contra Irán los hutíes se han pronunciado sobre si volverán a atacar el mar Rojo o a aumentar su presión militar.