Los ataques se dirigen contra una treintena de objetivos en el oeste y el centro de Irán, e incluyen sistemas de defensa aérea, lanzamisiles, objetivos del régimen iraní y centros de comando militar, indicó el Ejército israelí en un comunicado.
En el mismo afirma que continuará "degradando las capacidades" del régimen iraní "hasta que no pueda amenazar más a nuestra población"
La agencias iraníes Mehr e Isna, reportaron por su parte explosiones en Teherán, que ya fue golpeada por bombardeos el sábado a raíz del ataque de Israel con Washington.
Desde esos bombardeos, ambos países han lanzado varias oleadas de ataques con drones y misiles. Irán, además de disparar contra Israel al menos en Tel Aviv y Jerusalén, también ha atacado Emiratos Árabes Unidos, Catar, Baréin y Kuwait, entre otros, países aliados de Estados Unidos y donde la potencia occidental tiene bases militares.
El primer ataque lanzado contra Irán causó la muerte del líder supremo iraní, Alí Jameneí, según anunció primero el presidente estadounidense, Donald Trump, y confirmaron horas después medios estatales iraníes.
También dejó al menos 200 víctimas mortales en Irán, según el recuento de la Media Luna Roja.
Los bombardeos ordenados por Trump sucedieron mientras Teherán y Washington negociaban el programa nuclear iraní. Trump justificó el ataque para eliminar cualquier posibilidad de que la república islámica enriquezca uranio a la vez que para poner fin al poder del ayatolá Jameneí en el país.