El barril de crudo del mar del Norte, de referencia en Europa, avanzó 4,87 dólares en el Intercontinental Exchange londinense (ICE) en comparación al cierre de la sesión del pasado viernes, cuando terminó en 72,87 dólares.
El oro negro reaccionó al alza y se disparó a su nivel más alto de los últimos ocho meses tras el estallido de la guerra iniciada el pasado sábado entre Estados Unidos, Israel e Irán,QUE acabó con la vida del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, y ha escalado con bombardeos en toda la región de Oriente Medio.
El sentimiento alcista, que llegó a superar los 80 dólares horas antes, aunque algo más moderado, predominó entre los inversores ante los temores de escasez de suministro por el aumento de las tensiones en Oriente Medio y pendiente de la evolución del conflicto en el país persa, uno de los principales productores de crudo de la OPEP+ y que controla el estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca de un 20 % del flujo global marítimo de petróleo.
Aunque no hay confirmación oficial de que el paso estratégico esté cerrado, la advertencia el sábado de la Guardia Revolucionaria iraní de que el tránsito marítimo no es seguro provocó en la práctica la suspensión o el desvío de rutas de grandes navieras.
La paralización de la navegación por esa zona disparó los temores a una interrupción del suministro energético y algunos analistas vaticinan que, de cerrarse por completo y durante un tiempo prolongado, los precios del petróleo podrían llegar a alcanzar hasta los 100 dólares por barril, en el peor de los escenarios.
Además del petróleo, los precios del gas también se han incrementado cerca de un 45 % en el día de hoy después de que Catar cerrase la mayor refinería de gas natural licuado del mundo, tras haber sido atacada por drones iraníes, afectando al 20 % de la producción a nivel global.
El profesor de Política Energética y Climática en la Universidad de Oxford Jan Rosenow apuntó este lunes durante una conferencia virtual con medios de comunicación que la extensión del impacto del conflicto de Irán en el mercado energético dependerá, sobre todo, de la duración y la escalada del mismo.
El presidente estadounidense, Donald Trump, planteó hoy la posibilidad de que la operación pueda alargarse "más de cinco semanas" y Rosenow apuntó que, si la guerra se resolviese en cuestión de días, el impacto sería limitado, pero en el caso de alargarse semanas, acabaría afectando, entre otros, a los precios de la electricidad y también a los consumidores.