La jefa de la diplomacia británica señaló que el Gobierno trabaja para asistir a unos 300.000 ciudadanos británicos en la región, muchos de los cuales se encuentran en países cuyo espacio aéreo permanece cerrado a raíz de los ataques.
Cooper explicó que 94.000 personas ya se han inscrito en el sistema consular habilitado para localizar y prestar asistencia a los afectados, y reconoció que la situación es "extremadamente estresante" para turistas, pasajeros en tránsito en aeropuertos, viajeros de negocios y residentes habituales.
La ministra indicó que la prioridad inmediata es que los ciudadanos sigan las recomendaciones de las autoridades locales, que en la mayoría de los casos aconsejan permanecer en lugar seguro, mientras Londres despliega equipos de respuesta rápida para coordinarse con Gobiernos y compañías de transporte.
"Por supuesto, queremos que la gente pueda regresar a casa de forma segura lo antes posible", afirmó.
El primer ministro británico, Keir Starmer, confirmó el domingo que, aunque el Reino Unido no participó en los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, sí ha autorizado a EE.UU. a utilizar bases británicas para atacar instalaciones de misiles iraníes, con el fin de "proteger a ciudadanos británicos y aliados".