"El tema de la llamada guerra comercial es algo que también hay que tener en cuenta. Adonde no llegan los misiles llegan a buen seguro los efectos económicos directos e indirectos de la guerra", declaró Crosetto en una comparecencia parlamentaria.
El titular de Defensa ha advertido de que el Estrecho de Ormuz es "una de las principales arterias energéticas del sistema económico internacional" ahora amenazada por la guerra en Irán a raíz del ataque del pasado sábado de Estados Unidos e Israel.
El ministro recordó que por Ormuz pasa el 20 % del petroleo mundial, entre 17 y 20 millones de barriles cada día, y más del 30 % del comercio global de gas licuado.
Las tensiones en esta zona amenazan con encarecer el crudo por el aumento del precio de los transportes y de sus seguros.
"Las primeras reacciones del mercado ya indican una contracción del tráfico comercial, un aumento significativo de los costes de transporte y de seguros en algunos casos hasta un 30-50%", dijo.
Esto, sostuvo, "confirma la alta sensibilidad del sistema energético global a la estabilidad de la región".
Crosetto alegó que "la seguridad de los suministros energéticos está hoy directamente vinculada a la estabilidad internacional, la resiliencia de las infraestructuras críticas y la seguridad económica nacional y europea".