En un informe publicado este lunes, el JRCI pidió al Gobierno de Dublín que desarrolle urgentemente "un plan nacional específico para contrarrestar el creciente antisemitismo", dado que no existe un mecanismo oficial para registrar este tipo de delitos.
Los citados incidentes, explicó el documento, fueron documentados por el personal del consejo a través de informaciones recibidas por contacto directo, correo electrónico o conversaciones de seguimiento.
La mayoría ocurrieron en espacios públicos (50), así como en comunicaciones digitales (36), instituciones educativas (21), establecimientos comerciales y hosteleros (13), lugares de trabajo (8) y entornos sanitarios (5).
El JRCI precisó que más un tercio de total de incidentes se vinculó a abusos verbales o insultos, mientras que en torno al 25 % incurrieron en amenazas e intimidación.
Según el organismo, el informe solo ofrece "una imagen parcial" de la realidad, ya que el antisemitismo se denuncia "de manera significativamente insuficiente", tal y como demuestran otras investigaciones internacionales.
Entre otros motivos, el JRCI citó "la normalización, la fatiga de denunciar, la incertidumbre sobre su reconocimiento y la limitada confianza en las respuestas institucionales", factores que "también influyen en el comportamiento de la comunidad judía en Irlanda", compuesta por 2.193 personas, según el último censo.
El Gran Rabino de Irlanda, Yoni Wieder, señaló que el informe "muestra que el antisemitismo aparece con demasiada frecuencia y en entornos bastante cotidianos, por lo que no puede considerarse como algo raro o confinado a los márgenes de la sociedad. Esto significa que muchos judíos en Irlanda se sienten más vulnerables de lo que deberían", señaló el líder religioso en un comunicado.
Una encuesta de la Comisión Europea resaltó el pasado noviembre que el 41 % de los encuestados en Irlanda consideraba que el antisemitismo era un problema, mientras que el 47 % creía que había aumentado en los últimos cinco años.
A este respeto, el JRCI recordó que el Plan Nacional contra el Racismo diseñado por el Gobierno irlandés menciona el antisemitismo, pero no proporciona "una respuesta operativa" respaldada por "estructuras de seguimiento, acciones específicas o mecanismos de política mesurables".