"Se expresó preocupación mutua por los riesgos de escalada del conflicto y el peligro de involucrar a terceros países", reza la nota publicada por el Kremlin en relación con la conversación telefónica mantenida entre Putin y el emir de Catar, Tamim bin Hamad Al Thani.
El mandatario ruso también conversó telefónicamente con el príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman Al Saud, de Arabia Saudí; el rey de Baréin, Hamad bin Isa Al Jalifa; y el líder de los Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed.
Bin Salman consideró que la parte rusa "podría desempeñar un papel positivo y estabilizador en estos días", debido a las relaciones amistosas que tiene tanto con Irán como con los países del Golfo Pérsico, comunicó el Kremlin.
En relación con la conversación con el líder de Baréin, el Kremlin también subrayó la preocupación de una posible guerra a gran escala en la región.
"Se mantuvo un intercambio de opiniones sobre la escalada sin precedentes en torno a Irán como resultado de la agresión estadounidense e israelí, que está llevando a toda la región al borde de una guerra a gran escala con consecuencias impredecibles", señalaron.
Los representantes árabes están preocupados ante el riesgo de una guerra a gran escala en la región tras los ataques por parte de Israel y Estados Unidos contra Irán, así como la respuesta de la nación persa, que atacó objetivos en Tel Aviv, Dubái y Abu Dabí, entre otras localidades en la región.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que la operación militar contra Irán durará el tiempo que sea necesario y planteó la posibilidad de que se alargue más de cinco semanas.
El Kremlin se mostró hoy "decepcionado" con que las negociaciones entre Estados Unidos e Irán con la mediación de Omán desembocaran en una "agresión directa" contra la república islámica.
Rusia no acudió en ayuda de Irán, cuando fue atacado por EE.UU. e Israel a mediados de 2025, aunque Teherán suministró drones y otro equipo militar a Moscú para su campaña militar en Ucrania.