Esa reunión, en la que participarán también los gobernadores de los bancos centrales de los países del G7, servirá para intercambiar impresiones sobre las informaciones que "remontan del terreno", de las empresas o de economistas de diferentes zonas del mundo, explicó Lescure en una entrevista a la emisora France Info.
"Si tenemos que afrontar un conflicto que ahora es un conflicto local en una región pero que tiene repercusiones globales, evidentemente debemos coordinarnos, hablar con nuestros homólogos", señaló Lescure, cuyo país ostenta la presidencia de turno del G7.
Lescure repitió el mensaje que ya había dado el martes de que "a corto plazo" en Francia "no hay ningún riesgo de aprovisionamiento ni de gas ni de petróleo" porque los hidrocarburos que han dejado de circular por el estrecho de Ormuz que bloquea Irán van esencialmente destinados al mercado asiático.
El riesgo, reconoció, es que suban los precios, algo que ya ha ocurrido desde el fin de semana, aunque se esforzó en subrayar que no se han disparado porque por ejemplo el precio del litro de la gasolina ha aumentado en Francia "unos céntimos", lo que es "una subida normal".
A ese respecto, avanzó que su departamento va a aumentar los controles para impedir abusos.
Lescure afirmó que para Francia "la prioridad de las prioridades es asegurar que el petróleo y el gas circulen por el estrecho de Ormuz" y así se explican las decisiones tomadas por el presidente, Emmanuel Macron, para movilizar buena parte de su flota en dirección del Mediterráneo oriental.
El ministro francés aseguró que "respetando el derecho internacional, estamos habilitados para intervenir en defensa de nuestros aliados", añadió.