Nepal se prepara para unas elecciones decisivas donde el empleo es la llave del voto joven

Katmandú, 4 mar (EFE).- Nepal prepara las urnas para celebrar mañana unas elecciones generales decisivas tras las protestas lideradas por la "Generación Z", que en septiembre dejaron más de 70 muertos y provocaron la caída del gobierno en cuestión de horas, en unos comicios donde las promesas de empleo buscan conquistar el voto joven que tumbó al poder.

Casi 19 millones de nepalíes están llamados a votar para elegir a los 275 miembros de la Cámara de Representantes, en una votación que busca cerrar meses de inestabilidad política en este país del Himalaya de unos 30 millones de habitantes.

La campaña ha girado casi por completo en torno al empleo y la economía en un país donde casi 800.000 personas emigran cada año para trabajar en el extranjero, principalmente en Oriente Medio, en busca de oportunidades que muchos jóvenes dicen no encontrar dentro de Nepal.

Los partidos que han dominado la política nepalí durante años, protagonistas del sistema de gobiernos turnistas de la última década, junto a las nuevas caras que aspiran a gobernar el país, han utilizado la promesa económica y de generación de empleo como principal atractivo en su campaña.

Entre ellos está el Partido Comunista de Nepal (Marxista-Leninista Unificado) del ex primer ministro KP Sharma Oli, cuyo gobierno cayó tras las protestas y que ahora busca recuperar el apoyo de los jóvenes con propuestas como datos móviles gratuitos, préstamos estudiantiles sin intereses y programas de prácticas.

También el Congreso Nepalés, el partido democrático más antiguo del país, y el Partido Comunista de Nepal (Centro Maoísta) han centrado su discurso en la creación de nuevas oportunidades laborales.

Balendra Shah, conocido como Balen, un rapero convertido en político y exalcalde de Katmandú vinculado al Partido Rastriya Swatantra (RSP), se perfila como uno de los grandes candidatos entre los que buscan alejarse de los partidos tradicionales.

"Todos estos son objetivos ambiciosos para atraer a los votantes", dijo a EFE el economista Chandra Mani Adhikari, que explicó que alcanzar los objetivos que los partidos políticos han previsto requeriría un crecimiento económico sostenido y una inversión masiva muy superior a los niveles actuales.

Las elecciones se celebrarán bajo un amplio dispositivo de seguridad tras la violencia que acompañó las protestas del año pasado, que terminaron con el incendio de edificios clave del gobierno, entre ellos el Parlamento, la Corte Suprema y la residencia presidencial.

Un total de 188.000 efectivos de seguridad serán desplegados en todo el país junto con cerca de 134.000 policías electorales temporales, dijo a EFE el portavoz de la Comisión Electoral, Narayan Prasad Bhattarai.

Entre ellos hay miles de jóvenes reclutados en las últimas semanas para apoyar las tareas de vigilancia electoral junto a los cuerpos policiales y el Ejército.

El proceso también afronta retos logísticos en un país de geografía extrema. En algunos distritos del Himalaya, la nieve y la falta de carreteras han obligado a funcionarios y fuerzas de seguridad a caminar durante días para transportar el material electoral hasta colegios situados en algunas de las zonas más aisladas del país.

Lo
más leído
del día