La mayoría de los grupos parlamentarios respaldaron que el Ejecutivo neerlandés, que llegó al Gobierno la semana pasada, inicie contactos con París sobre esta cuestión, dado el deterioro de la seguridad y la guerra en Ucrania, recoge este miércoles el canal público neerlandés NOS.
Macron señaló en un discurso el lunes sobre la estrategia nuclear francesa que su país está dispuesto a debatir con ocho socios europeos, entre ellos Países Bajos, sobre una mayor cooperación en materia de disuasión nuclear.
El planteamiento supone un cambio respecto al enfoque tradicional de la política neerlandesa, que durante décadas se centró en la reducción del número de armas nucleares en el mundo.
El gobierno neerlandés indicó que le gustaría explorar la propuesta francesa, siempre dentro de los compromisos internacionales existentes, y consideró que una mayor coordinación europea en materia nuclear podría contribuir a la disuasión frente a las amenazas.
“Dada la naturaleza de estos asuntos, el gobierno no puede hacer públicos más detalles sobre la cooperación prevista”, señaló la ministra neerlandesa de Defensa, Dilan Yesilgoz, en una carta al Parlamento, en la que subrayó que la OTAN seguirá siendo “la piedra angular” de la seguridad europea.
El bloque de progresistas y socialdemócratas GL-PvdA, el principal de la oposición, afirmó que la iniciativa resulta “interesante” en un momento en que Europa “depende en gran medida” del paraguas de Estados Unidos.
Sin embargo, advirtió de que no se debe asumir que “solo estás seguro si tienes armas nucleares frente al poder de las grandes potencias” y alertó de que ese es “un debate peligroso”.
Por el contrario, el Partido Socialista (SP) rechazó la propuesta y alertó de que una ampliación del papel de las armas nucleares podría desencadenar una carrera armamentística similar a la de la Guerra Fría.
Francia es el único país de la Unión Europea (UE) que posee armas nucleares.
Países Bajos es firmante del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), que limita la posesión de este tipo de armamento a cinco potencias nucleares reconocidas: Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido.
Según la interpretación planteada en el debate político neerlandés, una cooperación con Francia no violaría el tratado, siempre que el control y la propiedad de las armas sigan siendo franceses.
El formato concreto de la posible cooperación aún no está definido y entre las opciones mencionadas está la participación neerlandesa en ejercicios nucleares franceses y el uso conjunto de instalaciones militares.
El Gobierno neerlandés y Francia deberán negociar ahora los posibles términos de cooperación antes de que el Parlamento vuelva a pronunciarse sobre el asunto.