'Tanzbild' (fotos de danza) reúne hasta el 7 de junio en la Albertina Modern 120 fotografías fechadas entre la década de 1860 a los años 1940, en las que el ballet y la danza son las protagonistas.
El período más extenso recogido en la muesra es el de entreguerras, cuando la danza moderna, protagonizada por mujeres, se desarrolló como un movimiento revolucionario de oposición al ballet clásico.
Las bailarinas eran consideradas como modelos ideales para el desnudo por su silueta estilizada y su perfecto dominio del movimiento del cuerpo.
La exposición pública de desnudos, incluso en portadas de revistas, fue otra ruptura de las convenciones sociales tras el fin de la I Guerra Mundial.
Viena fue uno de los centros en los que la confluencia artística entre fotografía y baile se convirtió en una parte central del panorama cultural.
"Las mujeres contemporáneas coleccionaban estas imágenes", ha destacado la comisaria de la exhibición, Astrid Mahler.
La creciente demanda de fotografías a bailarinas como parte de material publicitario o para revistas llevó a la especialización de algunos estudios y a un aumento del número de mujeres fotógrafas.
Estas nuevas profesionales se unieron a las bailarinas como precursoras de la emancipación femenina en el mundo del arte.
"Este no solo marcó el inicio de la fotografía como medio de comunicación de masas, sino también el inicio del culto a las celebridades", explicó Mahler sobre el hecho de que algunas de estas bailarinas, algunas de ellas también actrices, alcanzaran elevados niveles de popularidad.
La revolución que supuso la 'danza libre' de la estadounidense Isadora Duncan (1877-1927) y su apuesta por liberar al cuerpo de las restricciones del ballet clásico se produce cuando también la técnica fotográfica rompe con el estatismo al usarse tiempos de exposición más cortos.
Duncan no sólo influyó en bailarinas autóctonas como las hermanas Wiesenthal de Viena, sino también en pintores de la Secesión vienesa, como el expresionista Egon Schiele.
Para esta muestra la Albertina ha usado tanto sus fondos como préstamos del francés Centro Nacional de la Danza (CND) y recupera fotografías de artistas como Erwin Blumenfeld, Atelier d'Ora, Hugo Erfurth, Lisette Model o Charlotte Rudolph, entre otros.
El repertorio visual abarca desde retratos clásicos e imágenes del vestuario de las bailarinas sobre los escenarios de los teatros o en estudios fotográficos, hasta representaciones estáticas de poses o instantáneas de la danza en movimiento.
La muestra incluye una película satírica sobre la rebeldía a través de la expresión corporal, obra de la fotógrafa berlinesa Suse Byk, quien filmó a la bailarina y actriz alemana Valeska Gert en 1925 interpretando algunas de las danzas pantomímicas más conocidas de la artista, que muestra su lado más provocador.