Los ataques se produjeron durante la noche del martes al miércoles pasado contra las bases militares de Ngoshe y Pulka, ambas en la zona de Gwoza, en el estado de Borno.
"(En Ngoshe) nuestros hombres se enfrentaron a ellos en un feroz tiroteo, pero lamentablemente perdimos a nueve soldados. Al menos seis más resultaron heridos en el ataque y fueron trasladados al hospital", detalló a EFE por teléfono un teniente que quiso mantener el anonimato.
Según este militar, los terroristas lograron también arrasar algunas partes de la base, además de prender fuego a vehículos blindados y equipamiento militar.
Otra fuente militar, miembro de la Operación Hadin Kai (desplegada en el noreste del país para combatir el yihadismo), que también quiso ocultar su identidad, confirmó la cifra de nueve soldados muertos en Ngoshe y reveló que también una base en Pulka fue asaltada.
"También atacaron otra base en Pulka, donde tres soldados pagaron con su vida, según la información de la que dispongo. Quemaron algunos camiones armados y algunas de las armas en esa base", señaló.
Ambas fuentes afirmaron que los terroristas atacaron también a la población civil de Gwoza, así como un campo de desplazados internos de la zona, pero no pudieron facilitar cifras de víctimas.
El noreste de Nigeria sufre ataques del grupo yihadista Boko Haram desde 2009, una violencia que empeoró a partir de 2016 con el surgimiento de su escisión, el ISWAP.
Ambos grupos pretenden imponer un Estado de corte islámico en Nigeria, país de mayoría musulmana en el norte y predominantemente cristiano en el sur.
Boko Haram y el ISWAP han matado a más de 35.000 personas -muchas de ellas musulmanas- y han causado unos 2,7 millones de desplazados, sobre todo dentro de Nigeria, pero también en países vecinos como Camerún, Chad y Níger, según datos gubernamentales y de la ONU.
En el noroeste del país, Lakurawa, un grupo aparentemente ligado a la organización terrorista Estado Islámico-Provincia del Sahel (ISSP), también suele cometer atentados en los estados de Kebbi y Sokoto desde hace unos años.
Los combates contra esos grupos se han intensificado desde que Estados Unidos realizó, junto con fuerzas nigerianas, una serie de ataques aéreos a finales de diciembre de 2025 contra posiciones yihadistas en el noroeste del país.