Los jueces europeos, que no atribuyeron ninguna compensación al demandante - quien tampoco la había solicitado -, declararon inadmisibles otras demandas que había hecho junto a otro agente que también estuvo implicado en esa represión de la revolución proeuropea y prodemocrática, en la que hubo 48 muertos y 80 heridos.
Sergueï Borysovitch Tamtura había recurrido al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) al igual que Sergueï Pavlovitch Zintchenko por su encarcelamiento tras ser arrestados, el primero el 2 de abril de 2014 y el segundo, el 23 de febrero de 2015.
La justicia ucraniana justificó esos encarcelamientos por la gravedad de las acusaciones que pesaban sobre ellos por su implicación en la acción policial contra los manifestantes, para evitar el riesgo de fuga o de obstrucción a la investigación.
El TEDH únicamente admitió las alegaciones de Tamtura sobre el carácter demasiado largo e injustificado de su privación de libertad, pero no las que él y Zintchenko habían formalizado sobre el trato que recibieron, en particular el hecho de haber estado durante las audiencias ante el tribunal en un banquillo cerrado con cristal.
Tampoco sus quejas de que no habían podido ejercer un recurso efectivo.