Del total de visitas, 30 millones correspondieron a personas procedentes de países que no requieren visados para viajar a China por motivos turísticos o de negocios, explicó Sun en una rueda de prensa en los márgenes de la reunión anual de la Asamblea Nacional Popular (ANP, Legislativo) que comenzó en la víspera.
La política de exención de visados -normalmente para viajes de hasta 30 días- forma parte de una estrategia iniciada tras el fin de las estrictas políticas chinas contra la covid para reactivar el turismo internacional, facilitar los intercambios comerciales y atraer inversión extranjera.
Entre los países incluidos figuran la mayor parte de los europeos, el Reino Unido, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y países latinoamericanos como Argentina, Brasil, Chile, Perú o Uruguay, entre otros.
El gasto total de los turistas que visitaron el país el año pasado superó los 130.000 millones de dólares, de los que casi 12.000 millones corresponden a operaciones a través de plataformas de pago en el móvil (como WeChat o Alipay), algo que el ministro atribuyó a los esfuerzos de las autoridades para facilitar a los visitantes este tipo de transacciones, que hasta hace poco resultaban bastante complicadas.
Viajar en tren de alta velocidad, asistir a espectáculos de drones, recibir masajes tradicionales chinos o probarse ropa tradicional 'Hanfu' son algunas de las actividades con más acogida entre los turistas que llegan a China, según Sun.
En cuanto a la movilidad interna, el funcionario aseguró que se batieron récords tanto en 2025 como durante el periodo vacacional de Año Nuevo Lunar celebrado entre el 15 y el 23 de febrero: los viajes el año pasado sumaron 6.500 millones, un aumento interanual del 16 %, mientras que en las vacaciones de febrero se registraron 596 millones de desplazamientos.