La medida cautelar dictada por la Justicia se ejecutó con la colocación sobre la aeronave estacionada en el aeropuerto de una pegatina que identifica un bien embargado en Austria.
La decisión, insólita por afectar a un avión comercial de pasajeros, es producto de una reclamación presentada por una mujer que debía viajar a Palma de Mallorca en julio de 2024 junto a dos acompañantes y que, debido al enorme retraso, buscó un vuelo alternativo que pagó de su bolsillo.
El retraso y el cambio de billetes generaron gastos adicionales e intereses que elevaron la cantidad reclamada hasta los 890 euros, según recoge ORF.
Debido a que Ryanair no le devolvió ese dinero pese a varios requerimientos, el abogado de la afectada inició acciones legales y obtuvo una resolución judicial favorable que acabó en el embargo del avión.
Un agente judicial que se personó en el aeropuerto de Linz trató incluso de cobrar la suma al piloto del avión, pero la tripulación no disponía de efectivo, ya que los pagos a bordo se realizan únicamente con tarjeta.
Como consecuencia, el funcionario judicial procedió al embargo formal del aparato.
De no saldar Ryanair la deuda en un plazo razonable, la aeronave podría incluso ser subastada, advirtió el letrado de la demandante en declaraciones recogidas por el diario regional 'ÖON'.