Aunque el Gobierno indio aclaró recientemente que no existe ninguna prohibición sobre la distribución de gas para la restauración, "la situación sobre el terreno es distinta y los proveedores manifiestan su incapacidad para suministrarlo", denunció en la red social X la Asociación Nacional de Restaurantes de la India (NRAI), que representa a más de medio millón de locales.
La patronal advirtió de que este desabastecimiento afecta gravemente a la industria y al suministro de alimentos como servicio esencial, por lo que solicitó la intervención urgente de las autoridades.
A esta queja se ha sumado la asociación de hoteles de la ciudad de Chennai, que denunció que "la situación es ya crítica debido a que los distribuidores han cortado por completo el suministro alegando falta de stock", lo que está obligando a muchos locales a bajar la persiana.
Los camiones de butano en la ciudad de Bangalore tampoco han salido ya hoy, según la asociación de hoteles de la ciudad, la cual asegura que el parón es "un golpe para un servicio esencial del que dependen no solo ciudadanos corrientes sino ancianos, estudiantes y personal médico para su alimentación diaria".
El ministro de Petróleo y Gas Natural, Hardeep Singh, aseguró esta semana que las importaciones de energía fluyen sin problemas por rutas alternativas al estrecho de Ormuz y que la India se encontraba "en una posición tan cómoda que no había lugar para la ansiedad ni la especulación".
Sin embargo, el Ministerio de Petróleo ordenó a las plantas a maximizar la producción de Gas Licuado de Petróleo y entregar toda la producción a las comercializadoras estatales.