Al nuevo líder supremo, el ayatolá Mojtaba Jamenei, no se le ha visto desde que fue nombrado la semana pasada, seguramente porque fue herido al inicio de la guerra, pero también porque representa un objetivo prioritario para Estados Unidos e Israel.
El nuevo jefe del Estado iraní está “sano y salvo” , afirmó en Telegram el miércoles Yusef Pezeshkian, hijo del presidente Masud Pezeshkian y asesor del gobierno.
Esta declaración fue la primera que hace un responsable iraní al respecto, tras varios días de rumores sobre la suerte de Mojtaba Jamenei.
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¿Herido?
Sin embargo, esta información es contraria a lo expresado por el embajador iraní Alireza Salarian.
Él también estaba allí (por los ataques del 28 de febrero) y resultó herido en ese bombardeo, pero no he visto que eso se haya reflejado en las noticias extranjeras”, afirmó el embajador Salarian al periódico de Londres.
“He oído que tiene heridas en las piernas, la mano y el brazo (...) Creo que está en el hospital porque está herido”, añadió.
El ataque aéreo del 28 de febrero, primer día de la guerra, contra un complejo en Teherán mató a su padre, el entonces líder supremo Alí Jamenei, así como a su madre y su esposa.