El ministro australiano de Cambio Climático y Energía, Chris Bowen, dijo hoy en un comunicado que durante los próximos 60 días se permitirá un mayor contenido de azufre en el combustible, lo que permitirá añadir alrededor de 100 millones de litros adicionales de gasolina al mercado doméstico cada mes.
Según el Ejecutivo, la medida facilitará que parte del combustible que normalmente se exporta pueda mezclarse y venderse dentro del país, con el objetivo de aliviar la presión sobre las cadenas de distribución, especialmente en regiones rurales y remotas.
"El enfoque del Gobierno es garantizar que el combustible llegue a donde se necesita", señaló Bowen en un comunicado, en el que subrayó que el suministro adicional deberá priorizar a agricultores, pescadores y comunidades regionales que han experimentado escasez en las últimas semanas.
Según el texto, la petrolera australiana Ampol, con sede en Sídney, se comprometió a dirigir ese volumen adicional al mercado mayorista y a zonas con problemas de abastecimiento, incluyendo el sistema de distribución que utilizan operadores independientes.
Las autoridades australianas indicaron que el consumo total de combustible en el país no ha aumentado significativamente, pero señalaron que episodios de compras preventivas han duplicado la demanda en algunos puntos del país, lo que ha generado tensiones en la logística de distribución.
La decisión se produce además en un contexto de creciente volatilidad en los mercados energéticos internacionales.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) acordó en la víspera una acción colectiva voluntaria entre sus países miembros para liberar 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas con el fin de estabilizar el mercado global.
Australia, miembro de la AIE desde 1979, respaldó hoy la iniciativa y está finalizando su posible contribución, que consistiría en liberar parte de sus reservas para el mercado interno.
El Gobierno insistió en que los buques con combustible continúan llegando a los puertos australianos y que el país mantiene niveles de reservas suficientes.