Durante la entrevista, Bessent dijo que si la visita se aplaza "no será porque el presidente Trump haya exigido que China vigile el estrecho de Ormuz, sino por razones logísticas".
Agregó que la decisión de aplazar el viaje dependerá de si Trump opta por permanecer en Washington para coordinar las operaciones militares en Irán, descartando que el viaje esté condicionado a que Pekín ayude a la reapertura del estrecho de Ormuz.
Bessent, que se reunió en los últimos días en París con altos responsables económicos de China para preparar la visita, que debería tener lugar del 31 de marzo al 2 de abril, dijo en una entrevista con la cadena CNBC que los encuentros fueron "muy buenos" y que en los próximos días se publicará un comunicado conjunto para "reafirmar la estabilidad en la relación entre la primera y la segunda mayor economía del mundo".
Pese a ello, las fricciones comerciales entre los dos gigantes continúan, especialmente desde que Washington anunciara la semana pasada nuevas investigaciones comerciales contra el país asiático y otros al amparo de la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, que permite imponer aranceles a países acusados de prácticas comerciales desleales.
Las conversaciones, celebradas en la sede de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en la capital francesa, constituyen la sexta ronda del mecanismo bilateral de consultas económicas y comerciales establecido en 2025 tras el fuerte deterioro de las relaciones comerciales entre las dos mayores economías del mundo.
El diálogo reunió al viceprimer ministro chino He Lifeng y a Bessent, con la participación también del representante comercial Jamieson Greer, y del viceministro chino de Comercio, Li Chenggang, quien dijo que ambos países lograron algunos "consensos preliminares" durante sus negociaciones en París.
El encuentro entre Trump y Xi llega en un contexto de alta volatilidad en los mercados energéticos, con el tránsito de aproximadamente el 20 % del petróleo mundial afectado por el cierre del estrecho de Ormuz, mientras persisten tensiones comerciales entre ambos países, especialmente sobre aranceles, minerales estratégicos como las tierras raras y tecnología avanzada.
Bessent afirmó también hoy que el Gobierno estadounidense no tiene planes de intervenir en los mercados financieros para tratar de contener la subida del petróleo y sugirió que, incluso si quisiera hacerlo, "podría no tener autoridad" para ello.