El Pyithu Hluttaw (Parlamento) comenzó a funcionar hoy por primera vez después de las elecciones, en las que, según Naciones Unidas, la junta intentó obtener legitimidad internacional mediante la celebración de unos comicios considerados como fraudulentos tras impedir la participación de formaciones y líderes prodemocráticos.
U Khin Yi, además de presidente del USDP, fue jefe de Policía de la junta, que detenta el poder desde el golpe de 2021, y ministro conocido por su implicación en la represión de la disidencia, indicó el medio opositor Irrawaddy.
Según los resultados divulgados por la Comisión Electoral, controlada por el Ejército, el USDP, brazo político de los militares, se hizo con 300 escaños del total de 420, colocando a las fuerzas armadas al frente del poder legislativo cinco años después del golpe.
Los militares se reservan 166 escaños o el 25 % del Parlamento, conforme a la Constitución redactada por ellos mismos y aprobada en 2008, lo que en la práctica le da derecho de veto para modificar la Carta Magna, que además les concede los influyentes ministerios de Interior, Fronteras y Defensa.
Respaldado por China y Rusia, el general Min Aung Hlaing, líder de la junta, busca aumentar el respaldo de la comunidad internacional tras unas elecciones sin participación de la Liga Nacional por la Democracia (LND), que ganó los comicios democráticos de 2020 con el liderazgo de la nobel de la paz Aung San Suu Kyi, presa desde la asonada.