El anuncio se realizó dos días antes de que el presidente francés, Emmanuel Macron, visite la planta de los astilleros de Naval Group en Nantes (oeste de Francia), tres meses más tarde de haber anunciado la construcción del nuevo portaaviones que reemplazará al Charles de Gaulle, operativo desde 2001 y diseñado para funcionar durante cuatro décadas.
El nombre del futuro buque de guerra aún no se conoce, aunque Macron podría desvelarlo el miércoles durante su visita.
El portaaviones de última generación funcionará, como el Charles de Gaulle, con propulsión nuclear y, según el Elíseo, su construcción dará una inyección económica a varias regiones de Francia al implicar a 800 empresas, muchas de ellas pymes, al tiempo que empleará, en el pico de su construcción, a 14.000 personas (8.800 de media en 2026-2038).
"Solo Estados Unidos y Francia saben construir portaaviones con propulsión nuclear", destacó la presidencia francesa.
El buque, con capacidad para 30 cazas de nueva generación, dos aviones de vigilancia aérea, seis helicópteros y drones de toda clase, tendrá como gran novedad la posibilidad de gestionar la llegada y la salida de aeronaves al mismo tiempo.
Con un peso cercano a las 80.000 toneladas, cerca del doble del Charles de Gaulle, y una longitud de 310 metros, el nuevo portaaviones estará equipado con equipos de alta tecnología proveídos por Estados Unidos, entre ellos las catapultas electromagnéticas.
Estos dispositivos "solo los manejan Estados Unidos y China. Nosotros podríamos llegar a manejarlos. Tenemos un plan B si se presentan dificultades concretas", aclaró el Elíseo, sobre su dependencia de Estados Unidos.
La presidencia francesa explicó que una de las partes más complejas del proyecto es la propulsión nuclear.
"Los nuevos reactores nucleares que se incorporarán al portaaviones necesitarán de una formación específica" por parte de los trabajadores, indicaron las fuentes.
La planta de Nantes de Naval Group que visita Macron es la encargada de diseñar y fabricar sistemas de propulsión nuclear.