"No existe ninguna posibilidad de intervención de nuestro país en una posible operación en el estrecho de Ormuz", recalcó este lunes un portavoz del Gobierno griego en una rueda de prensa en Atenas.
La operación 'Aspides', cuyo mando operativo tiene Grecia y en la que actualmente una fragata italiana y otra griega, protegen el comercio marítimo en el mar Rojo de los ataques hutíes.
El portavoz afirmó que la misión "está geográficamente delimitada" a esta región y "no tiene que ver con el estrecho de Ormuz".
"En ningún caso tenemos intención de involucrarnos en la guerra", señaló el portavoz griego, quien añadió que la postura de Grecia respecto a la guerra en Irán es "el retorno a la diplomacia".
Estas declaraciones vienen mientras los ministros de Exteriores de la UE abordan hoy en un Consejo en Bruselas cómo mantener abierto el estrecho, por el que circula el 20 % del petróleo que consume el mundo.
Uno de los asuntos que discuten hoy los ministros es la posibilidad de modificar el mandato de 'Aspides', que tiene ahora el mandato puramente defensivo de escoltar a los buques mercantes que naveguen por el Golfo Pérsico, el Golfo de Omán, el Golfo de Adén y el mar Rojo, y derribar los posibles misiles o drones que puedan lanzarles los hutíes.
La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, dijo que hay Estados miembros que están dispuestos a contribuir a facilitar la navegabilidad en Ormuz, ya sea a través de la propia operación 'Aspides' o de una coalición de voluntarios una vez terminen los combates.