El portavoz iraní de Exteriores, Esmail Baghaei, alertó en rueda de prensa de que la medida acarreará "responsabilidad internacional" al Gobierno rumano si se ejecuta, y prometió una respuesta legal y política "adecuada" desde Teherán.
La decisión fue anunciada el pasado miércoles por el presidente de Rumanía, Nicusor Dan, tras una reunión del Consejo Supremo de Defensa Nacional, que incluye al primer ministro y varios ministros, y confirmada ese mismo día por el Parlamento rumano.
En base a esta decisión Rumanía aceptará aviones cisterna, equipos de seguimiento e instalaciones de comunicaciones por satélite, desplegados en el escudo antimisiles de Deveselu, situado en sur del país.
Según la prensa rumana, EE.UU. también solicitó cazas de combate y otros equipos para la base aérea de la OTAN 'Mihail Kogalniceanu', cerca del mar Negro.