Los ministros de Exteriores comunitarios aprobaron unas conclusiones que subrayan que la UE debe fortalecer su capacidad de "contrarrestar las amenazas híbridas" y reafirman su voluntad de "utilizar todos los instrumentos disponibles para prevenir, disuadir y responder a las campañas híbridas dirigidas contra la Unión, sus Estados miembros y sus socios, independientemente de su origen, escala e intensidad".
En particular, señalan a "Rusia y a sus aliados", a los que condenan "por sus persistentes, coordinadas y prolongadas campañas híbridas" contra la UE y "por el menoscabo del apoyo a Ucrania y su capacidad de defensa" y dicen que los Veintisiete seguirán actuando frente a las amenazas de Moscú.
El objetivo de los ataques, dice ese texto, es "socavar la seguridad y la estabilidad de la UE, sus Estados miembros y sus socios" y denuncia en particular "el sabotaje, incluidos los ataques contra infraestructuras críticas, las actividades cibernéticas maliciosas, la manipulación e injerencia extranjeras en materia de información, la injerencia electoral y la instrumentalización de la migración".
Entre los instrumentos para combatir estas campañas, la UE apunta al "conjunto de herramientas híbridas de la UE, el conjunto de herramientas de ciberdiplomacia y otros instrumentos a disposición de la UE, desde legislación hasta medidas restrictivas".
Pide además actuar para "prevenir, disuadir y responder" a esos ataques, aumentando "el coste" que implican los ataques contra la UE y reitera la necesidad de apoyar a los socios afectados por las amenazas híbridas, en particular a los países candidatos y potenciales candidatos.