En la noche del 16 de marzo, durante el mes sagrado musulmán de Ramadán, el régimen iraní lanzó nuevamente misiles hacia Jerusalén, una ciudad única en el mundo por su profundo significado espiritual para judíos, musulmanes y cristianos.
Como consecuencia de este ataque, fragmentos de misiles impactaron en áreas de extrema sensibilidad religiosa, incluyendo el complejo de la Mezquita de Al-Aqsa, el área de la Iglesia del Santo Sepulcro, uno de los lugares más sagrados para el cristianismo, el Monte del Templo y las cercanías del Muro Occidental.
Desde la Embajada de Israel en Paraguay denunciaron que este ataque no solo constituye una agresión contra Israel, sino un ataque directo contra Jerusalén como símbolo de fe para miles de millones de personas en el mundo, incluyendo la comunidad cristiana.
La Iglesia del Santo Sepulcro, donde la tradición cristiana sitúa la crucifixión y resurrección de Jesús, se vio directamente expuesta al impacto de estos misiles.
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Lamentan ataque iraní durante mes del Ramadán
Es especialmente alarmante que este ataque haya sido perpetrado durante el mes de Ramadán, lo que evidencia el absoluto desprecio del régimen iraní por lo sagrado, incluso dentro del islam.
Asimismo, agregan que estos hechos desmienten categóricamente las acusaciones contra Israel respecto a supuestas restricciones a la libertad de culto musulmán.
Lejos de ello, Israel protege activamente los lugares santos de todas las religiones y garantiza el acceso y la libertad de culto.
El Estado de Israel reafirmó su compromiso inquebrantable con la protección de los sitios sagrados del cristianismo, el judaísmo y el islam, y continuará utilizando todos los medios necesarios para defender a su población y preservar la integridad de estos lugares de valor universal.