"No está en nuestra mano completamente garantizar a qué ritmos va a poder concluir los trabajos el Consejo, pero somos muy optimistas en que no va a haber ningún problema", dijo en declaraciones a los medios el secretario de Estado español para la Unión Europea, Fernando Sampedro.
Sampedro señaló que el Gobierno "trabaja en esa dirección" tanto con las instituciones europeas como también "sobre el terreno" para asegurar que todo está preparado en la fecha prevista.
"Estamos trabajando para que el 10 de abril esté listo y no esperamos que haya ningún problema", zanjó al ser preguntado sobre qué pasaría si los procesos internos de la UE no llegan a ratificar el acuerdo de manera que pueda entrar en vigor en esa fecha.
Tras la publicación del texto, la Comisión Europea propuso que este sea firmado y aplicado como un acuerdo de asociación UE-Reino Unido dentro del marco jurídico comunitario, debido a su amplio alcance y a que complementa otro acuerdo previo post-Brexit.
Así, tanto el Consejo de la UE como el Gobierno británico -las dos partes implicadas por el tratado- deberán firmarlo formalmente para su entrada en vigor.
Del lado comunitario, tendrá que dar también su visto bueno el Parlamento Europeo.
No obstante, el artículo 336 del tratado permite su aplicación de forma provisional tras la firma y notificación de ambas partes incluso antes de completarse la ratificación completa por los Parlamentos británico y europeo, con vistas a facilitar la circulación de personas y mercancías "dada la situación excepcional de Reino Unido en lo que respecta a Gibraltar".
En concreto, fija la fecha del 10 de abril para la entrada en vigor del nuevo sistema de tránsito aduanero y fronterizo.