En una serie de comunicados, el movimiento anunció que atacó con "grandes andanadas de cohetes" once pueblos diferentes, entre ellos Avivim y Kiryat Shmona, y que también lanzó proyectiles contra seis bases, incluida la de Meron, encargada de gestionar las operaciones aéreas en la región norte de Israel.
Como parte de estas acciones, lanzadas de forma simultánea a las 20.30 hora local (18.30 GMT) bajo el paraguas de una operación bautizada como 'Khaybar 1', Hizbulá también reivindicó la autoría de un ataque contra las defensas antiaéreas israelíes ubicadas en la ciudad de Maalot Tharshiha.
Un poco más tarde, también en el marco de 'Khaybar 1', alcanzó con un "escuadrón" de drones suicidas la urbe de Nahariya, en el norte del país.
El Ejército israelí ya había informado de la detección de decenas de cohetes y drones lanzados por Hizbulá desde el Líbano y aseguró que, como respuesta, la Fuerza Aérea israelí comenzó a bombardear lanzaderas y otras infraestructuras de la formación chií en "todo el Líbano".
Esta es la segunda oleada de ataques de envergadura lanzada por el grupo libanés desde el comienzo de las hostilidades el pasado 2 de marzo, después de que ya la semana pasada lanzara decenas de proyectiles en una operación conjunta con su aliado Irán.
Por su parte, Israel mantiene una intensa campaña aérea contra el Líbano, que deja ya más de 900 muertos y un millón de desplazados registrados con las autoridades, a la que el lunes se sumó el anuncio de una nueva operación terrestre en territorio libanés.