Canadá ampliará su producción de munición para reducir su dependencia extranjera

Toronto (Canadá), 18 mar (EFE).- El Gobierno canadiense anunció este miércoles una inversión de 1.400 millones de dólares canadienses (unos 1.020 millones de dólares estadounidenses) para ampliar su capacidad nacional de producción de munición y reducir sus dependencia de fuentes extranjeras.

El ministro de Defensa, David McGuinty, detalló que los fondos se canalizarán a través del nuevo programa Canadian Defence Industry Resilience (CDIR), destinado a reforzar la base industrial de defensa del país, reducir la dependencia de proveedores extranjeros y asegurar el suministro de material crítico para las Fuerzas Armadas.

El CDIR es parte de la Estrategia Industrial de la Defensa (EID), anunciada por el primer ministro canadiense, Mark Carney, en febrero.

La mayor parte de la inversión se dirigirá a la producción de munición de artillería de 155 milímetros, clave en conflictos como el de Ucrania, donde el consumo de este tipo de proyectiles ha puesto de relieve la fragilidad de las cadenas de suministro occidentales, explicó el Gobierno canadiense en un comunicado.

Para ello, Ottawa concederá hasta 305,4 millones de dólares canadienses a la empresa IMT Precision para construir una nueva planta en la localidad de Ingersoll destinada a fabricar carcasas metálicas para proyectiles de 155 mm. La instalación generará al menos 75 empleos directos y hasta 400 cuando opere a plena capacidad.

Además, el Gobierno ha firmado acuerdos con General Dynamics Ordinance and Tactical Systems en la provincia de Quebec por un total de más de 1.050 millones de dólares.

Estos incluyen la construcción de una planta de nitrocelulosa (355,7 millones de dólares canadienses), una instalación para ensamblar cargas explosivas (hasta 57,9 millones de dólares canadienses) y otra para producir proyectiles de alto explosivo de 155 mm (hasta 642 millones de dólares canadienses).

Las autoridades subrayaron que estas inversiones permitirán a Canadá contar con una cadena de suministro “soberana” y más resiliente, al tiempo que refuerzan su papel dentro de la OTAN como proveedor de capacidades críticas.

El anuncio se produce en un momento de redefinición de la política exterior y de defensa canadiense. Las tensiones con Estados Unidos, agravadas por disputas comerciales y divergencias estratégicas, han llevado a Ottawa a acelerar sus esfuerzos por reducir su dependencia industrial y militar de su principal aliado histórico.

Paralelamente, la guerra en Ucrania ha evidenciado la necesidad de incrementar la producción de armamento convencional, especialmente munición de artillería, un recurso clave en el frente y cuya escasez ha sido señalada por varios aliados europeos.

El Gobierno canadiense prevé elevar el gasto en defensa hasta el 2 % del PIB en el ejercicio fiscal 2025-26 y alcanzar el 5 % en 2035, en línea con los compromisos adquiridos en la OTAN.

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