Titulada 'Ruth Asawa: Retrospectiva’, la exposición se podrá visitar desde mañana jueves hasta el próximo 13 de septiembre y está organizada por el San Francisco Museum of Modern Art (SFMOMA) y el Museum of Modern Art de Nueva York (MoMA), en colaboración con el Guggenheim Bilbao.
La directora del museo español, Miren Arzalluz, presentó este miércoles la muestra, junto a la curadora jefe Thomas Weisel Family del SFMOMA, Janet Bishop, la curadora asociada del Departamento de Pintura y Escultura del MoMA, Cara Manes, y la curadora del Museo Guggenheim Bilbao, Geaninne Gutiérrez-Guimarães.
Las selección de cerca de 250 obras que reúne esta exposición permitirá a los visitantes admirar el diálogo que se establece en las creaciones de Asawa "entre conceptos que, aparentemente, parecen opuestos, como el interior y el exterior, la luz y la oscuridad, el movimiento y la quietud o la abstracción y la figuración", explicó Arzalluz.
Por su parte, las tres curadoras destacaron la "profundidad, belleza y complejidad" de la obra de una creadora "icónica y pionera", cuyo arte "está profundamente entrelazado con su vida", a través del uso de "materiales normales que convierte en algo muy especial".
"Para los que la conocen será un reencuentro y para quienes no la conocen será un lindo descubrimiento", aseguró Gutiérrez-Guimarães sobre una muestra que resume, a lo largo de diez secciones y de manera cronológica, una trayectoria de seis décadas.
Ruth Aiko Asawa (Norwalk, California, 1926 - San Francisco, California, 2013) integró su trabajo creativo en todos los aspectos de su vida como artista, educadora y defensora de las artes.
Para ilustrar esta interrelación, se han seleccionado fotografías y documentos en correspondencia con las obras exhibidas, que abarcan desde sus más conocidas esculturas colgantes de alambre en bucle hasta piezas de alambre atado inspiradas en la naturaleza, pasando por moldes de arcilla y bronce, piezas de papiroflexia, pinturas, dibujos, cuadernos de bocetos y grabados realizados entre 1947 y 2006.
Durante la Segunda Guerra Mundial, debido a su ascendencia japonesa, Asawa fue recluida junto a su familia en campos de internamiento por el Gobierno estadounidense. En 1946, tras serle denegado un título universitario que la acreditaba para enseñar arte, se matriculó en el Black Mountain College, institución educativa progresista ubicada en Carolina del Norte.
Desde su estancia en ese centro hasta el final de su vida en San Francisco, donde se trasladó en 1949, Asawa desarrolló para su práctica artística unos parámetros que le permitieron investigar las ideas de transparencia, continuidad y espacio.
A comienzos de la década de 1950, desarrolló su motivo escultórico más característico: la "forma continua dentro de otra forma", que la artista describía como "una forma que está dentro y fuera al mismo tiempo".
"Utilizando una técnica engañosamente sencilla adaptada de la cestería mexicana, Asawa creó formas a partir de una sola línea continua de alambre en lazo que se puede doblar", detalló la Curadora Asociada del MoMA.
Arzalluz finalizó la presentación compartiendo una reflexión de Paul Lanier, hijo de la artista, presente en Bilbao junto a más familiares con motivo de la inauguración de la muestra.
"Me decía que las esculturas de Ruth Asawa habitan el espacio sin robar el aire. Quizá era su propia forma de existir y, en todo caso, me pareció un lema inspirador y necesario en tiempos inciertos", concluyó.
Tras su exhibición en SMOMA, MoMA y el Museo Guggenheim Bilbao, la exposición viajará a la Fondation Beyeler en Riehen (Basilea, Suiza).