"La Misión acoge con satisfacción el hecho de que la elección presidencial se haya llevado a cabo de manera creíble, transparente y justa de conformidad con las normas internacionales, continentales y regionales, así como con el marco legal nacional para las elecciones", señaló el organismo en su informe preliminar.
La UA destacó además el comportamiento del electorado durante la jornada electoral, al subrayar que "la Misión elogia la madurez democrática y política del pueblo congoleño, que votó en un entorno calmado, pacífico y ordenado sin incidentes importantes".
Según el documento, la campaña electoral también transcurrió sin hechos de violencia ni tensiones significativas.
"La Misión observó que la campaña electoral se llevó a cabo sin incidentes, en un clima de calma, y sin discursos de odio o violencia en la arena política. Esto refleja un nivel encomiable de madurez política entre los candidatos", añadió.
Pese a estas conclusiones, la misión señaló que algunos sectores de la oposición no participaron en los comicios por desconfianza en el sistema electoral.
Entre sus recomendaciones, la UA pidió al Gobierno "continuar los esfuerzos para implementar la consolidación, a través de reformas progresivas y basadas en el consenso del proceso electoral de una manera más inclusiva, con el fin de fomentar las condiciones óptimas para una participación electoral democrática plena".
También llamó a “superar las divisiones en cualquier circunstancia” y a apoyar la financiación pública para fomentar candidaturas de mujeres y jóvenes.
Pese a numerosos intentos de crear alianzas, la oposición, víctima de la represión y del control del oficialismo, no logró unirse en torno a un único aspirante que pudiera plantar cara Nguesso.
El informe también instó al Congo a "garantizar una mejor cobertura operativa de las redes de Internet y telefonía”, ya que la jornada electoral del domingo estuvo marcada por un corte a nivel nacional, según confirmó el observatorio global de internet NetBlocks en la red social X.
La misión sugirió igualmente que los órganos electorales desarrollen estadísticas más detalladas sobre los votantes, incluyendo datos sobre discapacidad y niveles de vulnerabilidad, con el objetivo de mejorar la logística electoral mediante herramientas como boletas en Braille o el uso de lenguaje de señas.
Nguesso, de 82 años y líder del Partido Congoleño del Trabajo (PCT), obtuvo así un quinto mandato de cinco años desde que llegó al poder en 1997, tras imponerse a seis opositores, según los datos divulgados por Mboulou en la televisión pública Télé Congo.
Tras haber gobernado durante más de cuatro décadas (en dos periodos no consecutivos), el mandatario se mantiene como el tercer presidente en activo que más tiempo ha ocupado el poder en África, después del ecuatoguineano Teodoro Obiang y el camerunés Paul Biyá, que gobiernan desde 1979 y 1982, respectivamente.