“Pues nada más que haya, que si se van a manifestar, pues que sea pacífico. Siempre”, señaló la mandataria durante su conferencia de prensa matutina.
Las declaraciones de la gobernante mexicana ocurren luego de que maestros integrantes de la CNTE instalaran un campamento en la principal plaza del país como parte de sus movilizaciones para exigir mejoras laborales, salariales y cambios en políticas educativas, en un conflicto recurrente entre el magisterio y las autoridades federales y estatales.
Los maestros iniciaron un paro nacional de 72 horas, que se extenderá desde hoy y hasta el 20 de marzo, con el que exigen un aumento salarial del 100 %, la abrogación inmediata de la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) de 2007 y la reforma educativa de 2019.
La mandataria aseguró que existen canales de diálogo abiertos en todo el país para atender las demandas del sector.
“Tienen reuniones, han tenido reuniones en todas las entidades de la República. Reuniones tripartitas donde participa la SEP (Secretaría de Educación Pública), la Secretarías de educación de los estados con el gobernador o gobernadora y la secretaria de Gobernación. Entonces, hay reuniones”, explicó.
La mandataria subrayó que su administración busca responder a las peticiones dentro de lo posible.
“Entonces, se atienden las demandas factibles de atender”, señaló.
El plantón en el Zócalo de la Ciudad de México forma parte de la estrategia de presión de la CNTE, que en distintas ocasiones ha recurrido a movilizaciones, bloqueos y paros masivos, que han provocado afectaciones en parte del país norteamericano y en algunos casos han desembocado en disturbios.
En mayo del año pasado, el gobierno mexicano anunció una serie de mejoras laborales, como una subida del 9 % en el salario del gremio magisterial y más días de vacaciones, entre otras cosas.