"La medida obedece a graves violaciones de confianza y neutralidad. Desafortunadamente, acciones humanitarias y de verificación han sido utilizadas para obtener información de nuestras posiciones, facilitando operaciones militares en nuestra contra", señaló el EMC en un comunicado.
Según esta disidencia, "la Defensoría ha emitido alertas tempranas manipuladas por sus encargados regionales que desconocen u omiten la realidad territorial, sembrando pánico, aversión contra las FARC y convirtiéndose en la justificación de los operativos militares".
"Siempre hemos señalado el silencio casi cómplice de estos organismos frente a crímenes de Estado o la violación al derecho internacional humanitario (...) o los bombardeos contra civiles y menores de edad en el departamento del Guaviare", agregó el comunicado.
El EMC, que es dirigido por Néstor Gregorio Vera, alias Iván Mordisco, el hombre más buscado de Colombia y por quien el Gobierno ofrece una millonaria recompensa, acusó a estos organismos de filtrar "información sensible desde misiones humanitarias" que ponen en riesgo a su integrantes y a las comunidades.
Por eso, a partir de la fecha el EMC "solo mantendrá misiones humanitarias con el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), en la medida en que esta institución garantice la neutralidad absoluta, el secreto y confidencialidad y se mantenga la coordinación previa para toda acción".
Tanto el CICR como la Misión de Verificación de la ONU, la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la OEA y la Defensoría del Pueblo llevan a cabo desde hace décadas en todo el país acciones humanitarias para mitigar el sufrimiento causado a la gente por el conflicto armado, entre ellas mediar para la liberación de secuestrados.
Hasta el momento ninguno de esos organismos humanitarios se ha pronunciado sobre la decisión del EMC, que tiene en sus filas unos 4.019 integrantes y es el tercer grupo armado ilegal más numeroso del país, superado solo por la banda criminal Clan del Golfo y por la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), según un informe publicado en enero pasado por la Fundación Ideas para la Paz (FIP).