El portavoz gubernamental japonés, Minoru Kihara, confirmó este jueves que el plan de emergencia busca "limitar el precio minorista de la gasolina a unos 170 yenes (0,93 euros)" para proteger la economía ante la actual escalada de los precios del petróleo.
Tras haber sido suspendido a finales del año pasado por la abolición del impuesto al combustible, el programa de subsidios a la gasolina se reactiva ahora ante el temor de que el conflicto se prolongue.
Se prevé que estas ayudas, que suponen una rebaja de unos 30 yenes por litro (0,16 euros), se reflejen en los precios de venta al público en un plazo de dos semanas, según informa la cadena local NHK.
Estas subvenciones podrían generar un gasto estatal de unos 300.000 millones de yenes mensuales (1.636 millones de euros) si el precio del combustible escalara hasta los 200 yenes por litro (unos 1,09 euros), según las estimaciones de la ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, recogidas por el medio local Japan Times.
La medida responde a la creciente incertidumbre por el conflicto de EE.UU. e Israel contra Irán y la situación en el estrecho de Ormuz, un punto geográfico crítico para Japón, que importa alrededor de un 90 % de su crudo de Oriente Medio.
La cotización del barril brent superó los 107 dólares (unos 93 euros) este miércoles tras subir un 3,83 %, espoleada por el riesgo de ataques en la región.